Un año más, joer la vida, que pasa a pesar del miedo. No hay tiempo que perder, no hay rencores que alimentar. Enfrasco el aroma del momento en el que me fundo en tus brazos. Un día olvidaré el nombre de las cosas, un día perderé la fuerza de mis piernas, pero nunca el aire permitirá olvidarme de ese aroma, que hoy me ahoga en lágrimas y sonrisas.
Te amo siempre papá.


