Qué masacre la cursilería en la que me haces pensar. Qué dulzura la música que este disparate me hace invitarte a bailar. Qué vesania la tuya de seguir el ritmo de ese poema que susurran dos tontos que laten, en copla, entre tu y yo.

Qué masacre la cursilería en la que me haces pensar. Qué dulzura la música que este disparate me hace invitarte a bailar. Qué vesania la tuya de seguir el ritmo de ese poema que susurran dos tontos que laten, en copla, entre tu y yo.
